Cada vez más costoso

El tratamiento del aborto se hace cada vez más costoso políticamente

Quienes impulsaron el tratamiento de la ley del aborto pregonaban desde un principio su costo político cero. Pero las manifestaciones en rechazo de la ley ya han demostrado lo todo contrario, por lo cual el Gobierno extrema la presión sobre senadores para que salga la ley, cuya imposición al menos corresponde a los intereses más poderosos y beneficiosos (como el Foro del G20):

Todo esto se da en el contexto de una fuerte movilización ProVida, como la ocurrida ayer 4 de Agosto, y como la que ahora mismo, domingo 5, tiene lugar en varios puntos del país:

Por esto, surge con gran fuerza el movimiento #ConAbortoNoTeVoto, como lo destacan algunas opiniones:

el rechazo podría ser una victoria del Gobierno porque le aseguraría la mayoría del electorado “celeste”, que ha sido vital en las anteriores elecciones y que puede decantar las próximas a su favor. Por eso Mauricio Macri todavía está a tiempo de firmar la paz con sus electores pro-vida, un sector que tal vez pueda ser menospreciado entre los porteños, pero que en las provincias es garantía de sustentabilidad para su coalición, y le permitirá asegurarse aliados entre gobernadores y legisladores en el próximo Congreso de la Nación.

Hay situaciones que refuerzan esta idea. Un ejemplo es el caso de Jujuy, donde los tres senadores enarbolan el pañuelo celeste mientras que el gobernador simpatiza con el bando verde. Sabiendo que todo senador es un gobernador en potencia, en 2019 el pueblo jujeño decidirá si quiere mantener a Morales o se inclina por alguien más.

lgo parecido parece haber motivado a Juan Carlos Marino en La Pampa a anunciar su voto celeste. Marino desde hace 28 años gana elecciones municipales, provinciales y nacionales. Debe conocer bien a sus votantes. En Chaco, la diputada Aída Ayala votó en contra de ellos y ya se mostró arrepentida.

Peronistas como Omar Perotti (Santa Fe) y Juan Carlos Romero (Salta) lo están pensando. El primero especialmente, ya que aspira a ganar el sillón de la Casa Gris. A esta altura ambos se han dado cuenta de que sacrificar los votos celestes sería más caro de lo que creían al principio.

El caso de los senadores cordobeses es más serio. De su voto depende la supervivencia de Cambiemos en esa provincia y la competitividad de cualquiera de sus fórmulas frente a un escenario de peronismo unido a nivel nacional.

Es que ha quedado claro en estas últimas semanas que la Argentina tenía un gigante dormido que ha despertado… y lleva un pañuelo celeste.

Y tal tendencia no demoró en concretarse en un medio concreto, visible y sencillo de hacerse oir, dificil de ingnorar por aquellos políticos preocupados de su futuro, según la decisión que puedan tomar:

conabortonotevoto.cf

Así este “gigante dormido” se hace valer, y cada vez genera más respeto, mientras sigue su camino hacia la defensa de la vida desde la concepción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *